Jueves 23 de mayo de 2013
Hola muchachos…!!!
Estoy vivito y coleando…y
trabajando…
Os pido disculpas por el retraso
en la escritura (como viene siendo costumbre) y a la vez agradeceros a todos
los que os preocupais por mí, cuando veis que no doy señales en este mundo de
dios. Gracias por esos mensajes de ánimos que me enviáis. Los recibo,
efectivamente…lo único es que estamos a tope de trabajo y el tiempo se me pasa
volando. Estoy como niño con zapatos nuevos, con esto del Tranvía y entre unas
cosas y otras, de verdad, creedme, que se me van los días que es una pasada. Sé
que cuando hablo con mi mujer, mi hija y mi familia, me transmiten que el
tiempo pasa despacio y se me echa de menos, pero os aseguró que aquí son tan
intensos los días, que las semanitas van que se las pelan…
Por supuesto que yo las echo de
menos a ellas y a todos vosotros, sobretodo por la noche, cuando uno llega al
pisito, y en ese momento te ves solo y sin poder comentar la jugada con las
personas que siempre han estado ahí, a las duras y a las maduras. La rutina
entonces se manifiesta…prepárate algo de cenar…esa lavadora que te mira
desafiante…ese silencio en la casa, que solamente se rompe si conectas la tele
y que con un poquito de mala suerte, el canal que sale es una telenovela (a las
9 de la noche!), que hombre…como que no apetece.
He de confesar que, después de
algo más de tres meses en Medellín, sigo pensando mucho en mi tierra y mi
gente…Casi doy gracias a ese ritmo loco de trabajo, que me ayuda a hacer más
llevadero esto…porque echo tantas cosas de menos!
Se dá el caso de que algún
conocido me está preguntando estos días que tal eso de salir a trabajar fuera
de tu país, porque sé que en España la cosa está mal, mal, mal…y yo solamente
puedo contestar…Nos ha tocado esto…No es lo que teníamos…No es lo que
queríamos…Es duro…Es un palo…un sacrificio…Pero es trabajo. Seguramente, al
menos bajo mi punto de vista…cuando vuelva a estar por mi tierra y vea a un
inmigrante, mi solidaridad a su desplazamiento y su angustia, sea muchísimo más
verdadera que cuando me la miraba desde la cómoda posición que tenía, antes de
iniciar esta aventura…
Ah!...Por cierto…eso sí…aventura
lo es…Puedo estar a 9.000 km de casa…sin mi familia…sin mis amigos…sin un
montón de cosas, pero quieras o no…y como decía un famoso de la tele…aquí hay
un país en la mochila, y con todas sus historias, sus miedos y sus
inquietudes…Colombia es un país que te sorprende por sus rincones…y apenas
conozco nada, y a mí que la curiosidad me pica un rato...
Todo este rollete, viene a cuento
de que aunque no he escrito con frecuencia, hace semana y media, hice una
visita a un pueblo llamado Jardín, situado a 135 km al suroeste de Medellín…Lo
más bonito que he visto hasta ahora (y que me perdonen los Colombianos de las
poblaciones que ya he visitado anteriormente). Hace honor a su nombre, pero no
por estar lleno de flores, sino porque en su conjunto, es una mezcla de Pueblo
del País Vasco (o del norte de España), pueblo andaluz…y a la vez un toque
retro…
Por partes…Lo de pueblo del País
Vasco, es por lo verde de los alrededores y montañas tipo norteño nuestro…el
encanto andaluz, me refiero a que por sus calles, se pasea la gente campesina
durante el día y ‘señoritos’ o gente arreglada, todos ellos a caballo, en el
atardecer. Además, tiene la vida en las terrazas de los bares, como la de los
pueblos de Andalucía…un montón de gente sentada para tomar un trago, en la
plaza del pueblo y alrededores, y con charla animada, con alegría.
He de añadir que el pueblo está
situado en una de las zonas cafeteras por excelencia y eso le dá un valor paisajístico
extra, porque es para ver esas montañas llenas de plantas de café, con ese
verde oscuro intenso, junto con el rojo de los granos de café cuando está
maduro y listo para recoger (en esta época ya recolectan, aunque no es la época
fuerte por lo visto).
Ah…se me olvidaba…lo de estilo
retro del pueblo, me refería a que al igual que la mayoría de pueblos que he
visitado, las fachadas y balcones están pintados de colores vivos y alegres,
dando ese aspecto ‘hippy’ y ‘buen rollo’, que se mezcla además con casitas
estilo colonial…total…repito que de lo más bonito que he visto hasta ahora.
Pero esta vez, me decidí a ir un
poco más allá…
Los 135 km, que sepáis que se
recorren en tres horas de bus. Alguno pensará…¿Pero te fuiste solo?...Pues no,
me acompañaban otras 30-40 personas más en el bus, que sufrieron las mismas
incomodidades y que parecían bastante más acostumbradas que yo a ese tipo de
viajes. Mereció la pena madrugar (4:00 am), porque el camino en sí es un
espectáculo, tanto por el tipo de pueblos que dejas atrás, como por el paisaje
semi-selvático que veía por la ventana…palmeras, bananeras, plantas de café,
selva y más selva…y Medellín no estaba tan lejos!! Además hay tramos que la
carretera se la ‘engulle’, como suena, los corrimientos de tierras, y se
circula por trozos de camino mal parcheado y por supuesto, sin asfalto…
Unas fotillos del pueblo, su iglesia principal, la plaza con los baretos...Por cierto, que aquí sí que tomé café del bueno...
Otra guindilla que le puse a este
viaje, fue la de visitar unas cuevas llamadas “las cuevas del esplendor”, en
las que antiguamente, una catarata de agua pasaba por encima de ellas, pero con
el tiempo, el agua agujereó el techo de esas cuevas, y por ahí se introduce en
ellas. Me dijeron que era un bonito espectáculo y fui a visitarlo…a
caballo…casi cinco horitas…por unos senderos en medio de la selva, de
plataneros…subiendo unas montañas…bajando unos barrancos…que pasada! Parece
mentira lo que llega a ser un caballo en el tema 4x4, sube y baja por todos
lados, solamente has de tener en cuenta balancear tu cuerpo en el momento y
hacia el lado adecuado, y esos animales hacen el resto (vaya!, casi todo).
Encima, el guía que contraté (25
euros guía+caballo+almuerzo+seguro accidentes), me dijo que en el precio, si
quería, él me ponía la comida, a lo que acepté sin dudar y…Bingo…me preparó el
hombre un ‘tamal’, que es carne guisada con papas, yuca, aguacate…todo ello envuelto
en hoja de bananero, y eso le da un sabor…hmmmm! Bueno, bueno, bueno.
Una experiencia bonita de verdad.
No sufrí daños…el caballotampoco… Nos respetamos mutuamente e incluso llegué a
trotar con él.
La cueva espectacular de verdad.
Impresionante. Aunque en zona húmeda como es, he de decir que los mosquitos no
me picaron…Me mordieron!...Que bichos! Luego el guía me comentó que en esa zona
(como en muchas de la selva), había un tipo de víbora, pequeña, parecida al
escurçó que tenemos en algunas zonas de Cataluña, y que solía descansar y cazar
en las ramas de los árboles y a veces te podía morder, que por eso ellos
llevaban sombrero. Consultando después en internet parece ser que así es, pero
yo pensaba que me lo decía de cachondeo y fui todo el camino
super-tranquilo…….y sin sombrero.
El guia, Bernardo, con su sombrero anti-víboras..preparando los 4x4.
Mi compañero de viaje, que era tímido y me giraba la cara...y una estampa típica de Colombia....Figuras de Virgenes por tood lados...
Mis compañeros de viaje, una parejita (creo que eran algo más que amigos...) y otro colega de ellos, Con el guía y yo mismo, cinco jinetes intrépidos en busca del agua perdida...
Ya sé que las fotos de las orejas de mi caballo, no son lo más...pero es que el animalito no se estaba quieto y era complicado el tema...
| Otros visitantes por el camino... |
Los paisajes...espectaculares
Tras dejar los caballos descansando y caminar 10 minutos...la entrada de las cuevas... y una mano divina cuando me disponía a sacar una foto del chorro de agua que cuela por el techo de las cuevas...
A los listillos que estén pensando...' ya podía haber limpiado el objetivo de la cámara de fotos, este muchacho!...' decirles, que el ambiente era húmedo 100%, y acababas mojado sí o sí, en segundos...Eso sí a la foto desenfocada...ya no sé que decir...
| El 'tamal', o carne guisada con papa, chicharron, yuca, huevo y envuelto todo en hoja de banano. |
| Los compis poniendose las botas....yo lo hice segundos después... |
| animalicos...descansando y comiendo también... |
...Y de vuelta al pueblito...a otra cosa mariposa....
Otras actividades que pude hacer
en Jardín, (el día dió para mucho), fue visitar una truchería, que como dice su
nombre…viene de trucha. En esas zonas, las truchas se crían en esas factorías,
y la gente va allí, les dejan una caña de bambú con un sedal y la que pescan,
se la comen, (previo pago claro).
Parece lógico que sea un sitio donde la trucha viva a sus anchas, con tanta agua brava, no?...En esas piscinas, es donde la gente las pesca, y el edificio de encima es la cocina, en donde las preparan al gusto del comensal...
Pude visitar también un sitio
donde elaboran la Panela…Bien…¿Qué es la Panela?...Pues el mejor tonificante
Isotónico natural que conozco…ni Isostar, ni Red-Bull, ni leches en vinagre…y
no es broma.
Resulta que de la caña de azúcar,
cuando la prensan, sale un almíbar, que tras un proceso de hervir en caldero de
cobre, tipo pulpo a la gallega, queda un caramelo, tirando a dulce de leche,
que es azúcar natural pura, pero con textura de chocolate fundido y que cuando
lo colocan en moldes y se enfría, parecen panes redondos de los de hamburguesa…Total…en
ese estado ya te puedes liar a bocados y está dulce y bueno. Pero la cosa bien
hecha, es meter la mitad de uno de esos panes en dos litros de agua tibia,
dejar que se disuelva y se le añade zumo de limón…y es el NESTEA o ICE-TEA más
rico que te puedas imaginar…fresquito…te hace un aporte de energía que pa’ qué.
La rueda de molino, que con el agua mueve la prensa, y al costado, la caña ya machacada, sirve de combustible para calentar la panela
El mejunje se pasa de un caldero a otro, hasta que reduce y se convierte en una crema tipo dulce de leche...lugar no apto para gente golosa como por ejemplo....yo...el aire olía de rico...
Otra diversión del pueblecito es la “Garrucha”, que
también visité, y que se trata de un desafío a la ingeniería de comunicaciones
y a la física. Desafío a la ingeniería porque es un sistema de transporte que
consiste en una caja de madera con un techito,
guiada y sustentada por cable de acero, que une dos laderas separadas
por un río. El desafío a la física es porque desde la altura a la que está
suspendida, si el cable se rompe, la leche que te metes debe ser de aupa…además,
en la cajita entras por una punta y sales por la otra, con la cerradura simple
de un cuarto de baño…o sea, un cerrojito, que si te toca algún niño
traviesillo, te puede dar algún sustillo…os prometo que las dimensiones del
habitáculo son realmente pequeñas.
Que buen sistema de seguridad, eh?
El muelle que se vé, es el sistema de frenado, que justo después de tomar la foto, pude probar en mis costillas y rodillas...
Bueno, pues a lo mejor en las fotos no lo parece...pero yo me monté y da un yuyu....
Y aquí finaliza mi visita al pueblecito de Jardín...Anotad el nombre que de verdad que es bonito y curioso, aunque ya sabeis que mi verdadero jardín está en Sant Vicenç, con mis dos flores mas bonitas y a las que quiero un montón...un beso muy grande para ellas y para todos vosotros que me seguís con esa ilusión....que aunque no os conteste con mucha frecuencia a whatsupp's o mail's no os olvido y me alegra cuando me escribís.